[0°15′0″S 78°35′24″O]

Muchedumbre en calle Amazonas

El viaje desde Ambato fue increíble, entre montañas del verde más vivo que se puedan imaginar y volcanes y pueblitos. Viajé con un señor que me contó sobre esa zona, y me recomendó comprar un helado en Salcedo, un famoso y tradicional helado que subió a vender una señora. Con su forma de semi-superficie cónica de revolución seccionada por un plano perpendicular al eje de simetría de dicha superficie (¿Aiello seguirá vivo?), tiene varios pisos, a saber: crema un 60%, naranjilla 5%, mora un 10%, y el resto de cosas que obviamente ya no recuerdo sus nombres, por ejemplo guanábana, guayubira, guayno o guatemala.

Salcedo y su símbolo, el heladito

Llegué a la gran terminal terrestre de colectivos y ni me di cuenta: Quito es oblongo (como el tio de yugurthu… ngueeeé!) y como se entra por el sur parecía cualquier pueblito. Hasta que vi al copiloto con mi mochila en la mano…

Llamé a Mabel, mi nueva couch, y me dio las instrucciones, trole, caminar 5 cuadras y listo. El sistema de transporte parece realmente funcionar, hay líneas de trolebuses y de colectivos (metro buses) que van de norte a sur y viceversa, con estaciones y coles que te permiten ir de una estación a otra para hacer transbordos. Tomé un trole, 25 centavos, hasta que terminó su recorrido. Bajé en una estación, vino otro que seguía hasta donde yo tenía que llegar y listo. Listo el pollo dijo algún maleante que se quedó con el contenido de mi bolsillo, que era cambio y algún dolar más, básicamente lo que había ganado la noche anterior. No le paré bola, y me tomé el aprendizaje con estoicismo y soda.

Gringos y no gringos disfrazados

Cerquita de mi llegada era fin de año. Salimos a caminar con Mabel y Marisol, su amiga y vecina, por la calle que pasa por la esquina. Es el principal atractivo el 31, porque allí se muestran en escenarios muñecos hechos algunas veces de goma espuma y otras de papel y trapos. Algunos son claramente esponsoreados por empresas, bancos, etc, y otros tienen mensajes políticos. La calle se llena de gente que sale disfrazada, miles de personas en esta gran avenida, con música en vivo en algunas esquinas. Mabel sacó muchas fotos y muy buenas, y me las presta para mostrarles.

Años viejos, el primero es Delfín...

Unos minutos antes de las 12 fuimos a caminar para el parque Foch, cuatro esquinas con explanadas de cemento donde se habían concentrado la mayoría de los extranjeros que hay en quito, y alguno que otro paisano que llevó sus años viejos a quemar. ¿Les había contado qué son los años viejos? Se trata de construir o comprar ya hechos muñecos de ropa vieja rellenos de aserrín o papel. Dentro de ellos suelen ponerse listas de cosas que uno quiere quemar del año, y llegando las 12 de la noche se los rocía con alcohol y se les prende fuego. Caminar por las calles es un espectáculo dantesco (en la parte de l’inferno), parece una guerra. El negocio de los años viejos mueve miles, en Guayaquil vimos los más grandes, bichos de unos cinco metros de alto por ejemplo de Hulk (¡geniales, Mati!).

Con Marisol y Mabel

Más tarde se estaba poniendo densa la cosa, parecía haber gresca entre algunos borrachos o andá a saber qué; un loco corriendo con un palo nos espantó y volvimos para la casa: suficiente adrenalina para un fin de año.

Sigo con el arreglo de “Mi BBAA querido” que ya me tiene hasta acá, y también estoy tocando un arreglito que hice de “Como dos extraños”.

El morocho del abasto, Gardel

Por otra parte, me decidí a hacer algo que temía… He visto tantos retratos medio-pelo de él por artistas callejeros que temía hacer otro más. En general uno se da cuenta de quién es por el sombrero, por lo tanto el mio no tendría. Lo copié de una fotocopia que saqué en Cafayate, de un libro de Daniel, el luthier de vientos (se cierra otro círculo). Me costó, no lo voy a negar, pero era por la presión que me puse…

Charla en la ONG Faro

Mabel trabaja en una ONG, Faro, que se dedica a estudiar las políticas públicas y proponer mejoras. Ecuador tiene desde hace un tiempo una fuerte política para el uso de software libre en el sector público, por lo que le propuse a Mabel dar una charla en su organización. Aceptó, y así fue como reciclé las transparencias que usamos con Mauricio para dar una charla en la facu y fui con mi remera de fsf.org. La charla salió bien, se interesaron mucho y después les mostré a algunos la live-CD de Ubuntu que me grabó Quique en Lima. Funcionó todo perfecto en una laptop Acer, incluso el wi-fi. Así da gusto.

Guayasatin

Más tarde tomé un trole y después un bus para llegar a Mitad del mundo, como vieron en el otro mini-post. Adentro visité un museo del conocido artista Guayasamín, que construyó la Capilla del hombre. Inspirado por este hermoso cuadro, más tarde en casa hice este dibujito.

Ya yéndome del lugar, con la alegría de haber apretado “Comprar” en la cámara de Mercado Libre (por eso me gusta, ¡dice libre!) veo que un gran semi-arco iris se levanta de izquierda a derecha. Así de contento y arco iris volví en bus tomando mates y señora sonriente y viendo el paisaje.

Basílica de Quito

Ya tengo cámara, como se habrán dado cuenta. Es una Fuji. Con ella fui a subir a la Basílica, un edificio gigante, donde permiten subir hasta lo más alto del campanario, por unas escaleras gato de hierros del 16. Una aventura, hay varios recovecos donde permiten ir, así que estuve un buen rato, y saqué muchas fotos con rollo también. El cielo estaba increíble, con unas nubes gigantes.

Después de ese lugar subí al campanario de la izquierda, con una vista de todo el centro histórico y Quito.

Desde la torre de la derecha en la otra foto

El interior de la catedral también vale la pena ver, algunas fotos…

Tortícolis

Nave central (a la de ñuls no le saqué)

Y sigo aquí-to. Ya me encontré con los tangueros de la ciudad y pasaron algunas cosas que ya contaré, pero después, este post ya es demasiado largo y estoy sospechando que les gustan los posts cortitos y al pié como el último. Los dejo con la intriga entonces…

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